“Me alegro de que mi madre haya muerto”: la controvertida confesión de Jennette McCurdy, ex estrella infantil de Nickelodeon

Desde el 2007 hasta el 2012 la exitosa serie iCarly captó la atención del público infantojuvenil a través de la pantalla de Nickelodeon. La comedia catapultó a la fama a la dupla que la protagonizaba, Miranda Cosgrove como Carly Shay y Jennette McCurdy en la piel de su mejor amiga, Sam Puckett.

McCurdy tenía 12 años cuando fue seleccionada en la audición y a los 24 ya se había convertido en una premiada estrella de televisión. Ganó cuatro Nickelodeon Kids’ Choice Awards en las categorías de “compañera de tv favorita” y “personaje más divertido”.

Jennette McCurdy a los 16 años, en pleno éxito como actriz en Hollywood. (Foto: EFE)

El público la adoraba tanto que reclamaron que la historia continúe, y el mismo canal decidió hacer un spin-off, Sam & Cat, con Ariana Grande como coprotagonista.

Hasta 2014 era habitual verla en las alfombras rojas, casi siempre acompañada de su madre. Pero lejos de los flashes la actriz vivía un calvario, con secuelas que persisten en su vida diaria aún una década después.

La protagonista de iCarly, Miranda Cosgrove, la apoyó cuando lanzó su autobiografía. Foto: Archivo Clarín

“I’m Glad My Mom Died”, las estremecedoras memorias de Jennette McCurdy

Tomó la decisión de dejar la actuación para dedicarse a la escritura, su gran mecanismo de catarsis, y también a varios proyectos de dirección de cine.

Todo lo que emprendió desde entonces tiene como sello la inspiración en su propia vida, primero como niña actriz y luego como adulta, e incluso se basó en sus experiencias sexuales.

Durante los siguiente siete años escribió su primer libro, una autobiografía desgarradora donde revivió sus peores recuerdos de la infancia. El título es más que alusivo: I’m Glad My Mom Died, que traducido revela la expresión “Me alegro de que mi madre haya muerto”.

En la portada de su libro, Jennette McCurdy sostiene la urna con las cenizas de su madre.

Su forma de abordar sin tabúes sus traumas, trastornos alimenticios y abuso emocional, la convirtió en bestseller. Sus memorias fueron el éxito de ventas de The New York Times durante más de 80 semanas.

Llegó a las librerías en 2002, pero aún resuena cada vez que habla al respecto. Sobre todo ahora, porque comenzó su 2026 con el lanzamiento de su segundo libro, Half His Age (La mitad de su edad).

Si bien la historia esta vez es una ficción, reconoció que usó inspiración biográfica de diferentes momentos de su vida. Cuando Jennette tenía 18 años tuvo una relación con un hombre mucho mayor y sus recuerdos fueron el puntapié para la trama.

La flamante novela contiene descripciones explícitas de sexo, y trata sobre la intensa relación emocional y erótica entre una chica de 17 años llamada Waldo y su profesor de 40, el Sr. Korgy.

El segundo libro de la exestrella infantil es una novela que también causa controversia. (Foto: Instagram @jennettemccurdy)

“Me interesa escribir sobre el deseo y el poder, y cómo a menudo confundimos el deseo sexual con alguna forma de control. Cuando era más joven creía que tenía que ser vista por los hombres de determinada manera para ser alguien. A los 33 años, ya sé que no es así”, declaró en diálogo con The New York Times.

“Para escribirlo traté de volver a mi perspectiva y a las incertidumbres de cuando tenía 17, una edad incómoda para mí. Siempre digo que si las emociones están en una escala del 1 al 10, no siento nada por debajo del 8; soy muy sensible y luché contra eso mucho tiempo”, reconoció.

Contar calorías, pesarse cinco veces al día y la tortura del baño: la niñez de Jennette McCurdy

Su madre, Debra McCurdy, murió en 2013, justo cuando ella estaba filmando la última temporada de iCarly. Recién en marzo de 2019 habló públicamente de las batallas que libró en su propia casa durante toda su niñez.

En diálogo con Huffington Post confesó que desde los 11 años padecía anorexia, y posteriormente bulimia. Por primera vez dijo que su madre y la industria del entretenimiento habían contribuido y empeorado su salud.

Llegó a correr riesgo de vida debido a la falta de nutrientes, perdió un diente por regurgitar fluidos estomacales que desgastaron su esmalte dental y se desmayó en el piso del baño de su compañera Miranda Cosgrove por deshidratación.

La infancia de Jennette Mccurdy junto a su madre Debra. (Foto: X@ForDebraMcCurdy)

En octubre de 2021, en vísperas del lanzamiento de sus memorias, brindó otra entrevista a la revista People. “Mis primeros recuerdos de la infancia son caóticos”, expresó.

Confesó que le llevó mucho tiempo encontrar su identidad tras el fallecimiento de su madre, pero luego comprendió que estaba experimentado “la libertad” por primera vez en su vida.

Las emociones de mi madre eran tan erráticas que era como caminar por la cuerda floja todos los días. Los cambios de humor eran diarios”, detalló.

Comía muy poco y tenía la obligación de pesarse cinco veces al día. En su propia pluma relata que fue bañada por su madre hasta los dieciséis años de edad, ya que no le permitía entrar sola al baño.

Jennette McCurdy y sus tres hermanos cuando eran niños. Foto: Facebook/Jennette McCurdy

Aseguró que la definición de felicidad para ella durante mucho tiempo fue poder lavarse el cabello ella misma y recuperar su derecho a la intimidad.

El sometimiento era tal que debía darle sus diarios para que leyera todo lo que escribía, acceso a su correo electrónico y a todos sus ingresos.

En la época dorada de las series infantojuveniles, Jennette contó que ganó hasta 50.000 dólares por episodio, pero ella no veía ni un centavo.

Cada detalle de su imagen era decidido por su madre y constantemente le imponía cambios, muchas veces con aplicaciones de productos que le resultaban dolorosos e incómodos.

La exestrella infantil ahora se dedica a la escritura, su verdadera pasión. Foto: Instagram @jennettemccurdy

En uno de los fragmentos rememora que su madre le decía: “Tus pestañas son invisibles. ¿Acaso creés que Dakota Fanning no se tiñe las suyas?”. Los insultos eran habituales en su vocabulario y empeoraron cuando Jennette creció.

En el marco de la promoción de su nueva novela, fue entrevistada en el podcast Call Her Daddy, con la presentadora Alex Cooper, donde volvió a hablar del terror que sentía por su madre en aquel entonces.

Jennette creció en Garden Grove, California, como la menor de cuatro hermanos. Su madre los educó en casa a todos junto a su esposo Mark.

“Yo era una niña mormona que no tenía idea de lo que era la educación sexual ni el abuso”, aseguró. Debra trabajaba ocasionalmente cubriendo turnos en un supermercado, mientras que su marido tenía un trabajo en una empresa de diseño de cocinas.

El verdadero trabajo de mi madre era asegurarse de que yo triunfara en Hollywood y me lanzó a ese mundo a los 6 años sin que tuviera opción”, reveló.

Era tímida y odiaba hacer audiciones, pero su madre atravesaba un diagnóstico de cáncer de mama en grado cuatro, y le decía que lo único que la mantenía con vida era que ella fuese “la pequeña actriz de mamá“.

La dieta de Debra McCurdy para que su hija “no creciera”

Gracias a las sesiones de terapia, hoy comprende que fue víctima de abuso, explotación infantil y manipulación. “Fallar para mí significaba dejar a mi familia sin su principal fuente de estabilidad económica y poner la salud de mi madre en riesgo”, confesó.

Jennette McCurdy junto a Ariana Grande en una escena de "Sam & Cat". Foto: Nickelodeon/Instagram

Hizo terapia dialéctico conductual, pero también escribir fue su ruta de escape para entenderse a sí misma y tratar de comprender quién fue su madre.

“Sé que sufrió muchos traumas mientras crecía, sé que estaba en una posición realmente difícil, me solidarizo con eso. Pero también podría haber trabajado un poco en ella misma y en conocer a sus cuatro hijos”, reflexionó.

“En mi casa se sentía como vivir con la respiración contenida, siempre a la espera de que mi madre muriera“, describió. A pesar de que su mamá tuvo una buena recuperación y entró remisión, nunca dejó de recordarle a la familia que podía recaer en cualquier momento.

“Para mí, la supervivencia dependía de mantenerla contenta. A los 13 años yo era el principal sostén económico de la familia. La presión era inmensa y yo solo buscaba agradar, ser educada y no causar molestias, pero por dentro sentía una ansiedad constante”, explicó.

Luego recordó otro momento que la marcó para siempre. “Como ella tuvo cáncer de mama cuando yo era tan pequeña, un día me desperté y sentí un bulto en el pecho. Pensé: ‘¡Dios mío, tengo cáncer, me estoy muriendo!”, relató la actriz.

Tenía 11 años en ese momento, y era tejido mamario en desarrollo, en pleno despertar de la adolescencia. “No hubo ningún momento donde ella me dijera: ‘Esto es normal, le pasa a todas las niñas, te conseguiremos un sostén deportivo’, fue todo lo contrario; me dijo: ‘Dios mío, tenemos que ponerte a dieta‘”, lamentó Jennette.

Así empezaron a contar calorías juntas, anotando todo lo que consumía y aplicando una terrible restricción calórica. “Su pensamiento era que si te desarrollás temprano, tenés más probabilidades de tener cáncer; y ella siempre tenía mucho miedo de que yo tuviera cáncer”, explicó.

Con un patrimonio estimado en 3,5 millones de dólares, Jennete recuperó el control de sus finanzas. Foto: IG @jennettemccurdy

En el libro asegura que su madre le realizaba “exámenes vaginales y mamarios regularmente”, momentos que recuerda como una tortura psicológica y física.

“Creo que realmente no quería que yo creciera. Sé que fue muy incómoda para ella la idea de que yo era una persona diferente e individual, porque eso significaba que no podía vivir a través de mí“, aseguró.

Jennette McCurdy y su verdadera identidad: “Mi madre me mintió sobre quién era mi padre”

En el funeral de su madre estaba tan consternada que experimentó sensaciones encontradas, e incluso tuvo un ataque de risa que no pudo controlar frente a su familia, un aluvión de euforia con una angustia contenida con la que había convivido desde que tenía conciencia.

“Me dejó con un montón de basura interior para analizar, y el clavo en el ataúd fue cuando descubrí que quien yo creía que era mi verdadero padre, en realidad no era mi padre“, relató.

Un año y medio después de la muerte de su madre, Mark McCurdy tuvo una conversación con Jennette y sus hermanos, donde le dijo que él no era su papá biológico, sino que era fruto de un romance de su mamá con un trompetista llamado Andrew.

“Me repitió mucho que ‘no era mi culpa haber nacido‘, algo que me pareció extraño y horrible”, indicó. Su relación siempre había sido distante como padre e hija, y en ese momento quiso asociar esa falta de conexión a la revelación sobre su identidad, pero más adelante comprendió que nada justifica la falta de apoyo y empatía del hombre que decidió criarla como su hija.

Jennette McCurdy actualmente tiene 33 años.(Foto: Instagram @jennettemccurdy)

Se propuso encontrar a su padre biológico y logró conocerlo en persona. Le presentó a sus hermanos y mantuvieron contacto durante tres meses, pero ese vínculo se disolvió.

Jennifer Aniston interpretará a la madre de Jennette McCurdy en I’m Glad My Mom Died

El impacto de las memorias de Jennette fue tal, que se hará una serie basada en su biografía, que se transmitirá por Apple TV+. El material ya está en proceso de producción, y Jennifer Aniston será quien interpretará a la madre de la ex estrella infantil.

La adaptación audiovisual tendrá 10 episodios, y será una versión dramatizada del texto. Además de encarnar a Debra McCurdy, Aniston también ejercerá como productora ejecutiva a través de su compañía Echo Films.

Jennifer Aniston encarnará a Debra McCurdy en la serie basada en el libro de Jennette McCurdy. (Foto: Reuters)

Según la sinopsis oficial de Apple TV+, mostrará “la relación codependiente entre una actriz de 18 años en un exitoso programa infantil y su madre narcisista que se deleita con su identidad de ser ‘la madre de una estrella’”.

En septiembre de 2026 será el decimotercer aniversario de fallecimiento de su madre por cáncer de mama. En su entrevista más reciente Jennette confesó que se perdona a sí misma por todo lo que vivió, y que a veces “se da permiso de extrañarla”.

“Había tanta frustración, tanto dolor y sufrimiento, todo enmascarado por una ira muy profunda que ella me transmitía. Solo la distancia me permitió sanar, el que ella no estuviera más en este mundo me dio otra perspectiva, y por eso le puse ese título a mi libro”, concluyó.

Fuente: www.clarin.com

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